8 instantes de la piel. 8 razones para personalizar tu tratamiento

Porque cada instante de la piel viene marcado por unas características, en nuestro centro partimos de esta base para cuidar el rostro de nuestros clientes

Identificar para tratar

Ni la piel de nuestro rostro y cuerpo es la misma a lo largo de nuestra vida, ni deberíamos utilizar los mismos tratamientos para todos los tipos de pieles.

Por eso, en Claudio Sarabia apostamos por el diagnóstico del Instante de la Piel, siguiendo la metodología del laboratorio Biologique Recherche, del que somos centro acreditado.

8 INSTANTES DE LA PIEL

Existen 8 instantes de la piel que responden a unas características concretas. A continuación te las detallamos todas:

PIEL SECA

Es aquella que, debido a una baja producción de agua y sebo, tiene la barrera lipídica cutánea debilitada.

Como consecuencia, el instante de la piel seca hace que esta sea débil, fina y con falta de luminosidad. Las personas que la padecen tienen la sensación de tirantez, al mismo tiempo que la piel se descama o se agrieta. Suele ser muy frecuente sufrir picores, rojeces y tienen mayor tendencia a la aparición de arrugas.

La piel seca puede ser causa de la genética, del envejecimiento de la piel, del resultado de tomar algunos medicamentos de manera prolongada o la falta de una alimentación equilibrada.

PIEL GRASA

En este caso hablamos de una piel que produce sebo o grasa en exceso, que es la encargada de hacer que la piel no se deshidrate.

Sin embargo, cuando se produce en exceso aparecen los famosos brillos en zonas concretas de la piel del rostro, los poros se obstruyen, la piel suele estar inflamada y, en muchas ocasiones, aparece el acné.

La piel grasa suele deberse a la genética, a un problema hormonal, a una alimentación desequilibrada o a los efectos climáticos, entre algunas de las causas más comunes.

ACNÉ

En este caso no hablamos de acné juvenil, que es muy común y afecta al 85% de los jóvenes, sino al acné entre los adultos, que cada vez es más frecuente y del que se diferencian 4 tipos.

En general, el acné se caracteriza por el exceso de espinillas y manchas, puntos blancos como resultado de poros tapados, inflamación y bultos, que pueden llegar a ser dolorosos.

El mismo suele estar causado por problemas hormonales, ciertos medicamentos, el estrés, los factores medioambientales y, por supuesto, la genética.

PIEL SENSIBLE

Cuando una piel reacciona a los problemas causados por agentes internos y externos de manera inmediata, estamos ante un caso de piel sensible, o lo que es lo mismo, una piel más frágil y propensa a sufrir irritaciones, alergias e inflamaciones.

Entre algunas de las características por la que las a reconocer es porque los síntomas son los siguientes: cutis apagado, rojeces generalizadas, picazón e intolerancia a muchos cosméticos y tipos de prendas, así como sequedad y descamación.

Las causas de la piel sensible pueden ser ambientales, genéticos, o derivados de algunas enfermedades crónicas, así como la mala alimentación.

ROSÁCEA

Confundida muchas veces con el acné, la rosácea es una inflamación crónica de la piel, que provoca rojeces en diferentes partes del rostro. También pueden aparecer pústulas y sufrir picazón.

Nariz agrandada, venas visibles, sequedad e irritación en los ojos, así como sensación de ardor son otras de las características de este problema de la piel.

Por norma general la rosácea suele ser una causa genética, pero también puede derivar de las pieles sensibles o de enfermedades que debilitan la salud de nuestra piel.

CUPEROSIS

Rojeces y pequeñas irritaciones cutáneas son la primera señal de que el instante de la piel es el de la cuperosis. Algo que se produce por la dilatación de los vasos capilares.

Además del mencionado enrojecimiento, muchas personas también sufren ardor en la piel y que, incluso, la temperatura de esa zona de la piel sea algo más elevada o ésta sea la sensación.

La cuperosis está causada por cambios hormonales, factores climáticos que afectan a la piel, cambios bruscos de temperatura, así como ciertos alimentos y el propio tabaco.

HIPERPIGMENTACIÓN

El exceso de producción de melanina es lo que hace que aparezcan zonas de la piel mucho más oscuras y, por tanto, que se considere que la misma está hiperpigmentada.

Cabe señalar que existen diferentes tipos de hiperpigmentación: los melasmas, que son muy frecuentes en las mujeres, y el léntigo, que suelen ser manchas asociadas a la edad, sobre todo en personas de más de 60 años.

Al igual que otros instantes de la piel, en este caso también estamos hablando de un problema que puede ser genético, hormonal, derivado de una mala alimentación o debido a una exposición excesiva a los rayos UV.

ENVEJECIMIENTO PREMATURO

Cada vez estamos más expuestos al envejecimiento prematuro de nuestra piel, por lo que es importante actuar cuanto antes.

Y es que una de las principales causas de este problema, es el daño que hacen los agentes externos sobre la piel, en especial la contaminación y el tabaco. En este sentido, una mala alimentación, así como el estrés también son parte importante de este problema.

Los síntomas nada tienen que ver con el paso de los años, sino con el envejecimiento, antes de tiempo, de nuestra piel y que se puede ver reflejado en la pérdida de elasticidad, firmeza o luminosidad de la piel. Uno de los primeros síntomas suele ser la aparición de manchas en la piel.